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Fundamento Jurídico del Programa de Gobierno Municipal

FUNDAMENTO JURÍDICO DEL PROGRAMA DE GOBIERNO MUNICIPAL.

Como principio fundamental del derecho administrativo y que se refleja en nuestro marco normativo, todos los actos de la autoridad deben estar fundados y motivados, de ahí que la integración de este documento de planeación que determina las políticas públicas y acciones del Gobierno Municipal debe estar fundamentado jurídicamente y motivado por las demandas sociales que refleja.

 

Por otro lado, siguiendo estrictamente el principio de jerarquía de las normas jurídicas en nuestro sistema jurídico-político, nuestro Programa de Gobierno encuentra su fundamento en diversos ordenamientos, comenzando por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a los que nos referiremos en las siguientes líneas.

 

Dicho lo anterior, como primer referente normativo, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, impone al Estado en su artículo 26, inciso A, la obligación de organizar un sistema de planeación democrática del desarrollo nacional que imprima  solidez, dinamismo, permanencia y equidad al crecimiento de la economía para la independencia y la  democratización política, social y cultural de la Nación. Así mismo, señala que la planeación deberá ser democrática y recogerá las aspiraciones y demandas de la sociedad que serán incorporadas al plan y programas de desarrollo. Estas disposiciones  establecen las bases de la planeación y desarrollo que deberá llevarse a cabo en los distintos órdenes de gobierno.

 

De igual forma, la Constitución Federal establece las disposiciones específicas relativas al marco de atribuciones del Municipio Libre y Autónomo en su artículo 115 Fracción II, que señala que el Municipio tiene la facultad de aprobar, de acuerdo con las leyes en materia municipal  que deberán expedir las legislaturas de los Estados, los bandos de policía y gobierno, los reglamentos,  circulares y disposiciones administrativas de observancia general dentro de sus respectivas  jurisdicciones, que organicen la administración pública municipal, regulen las materias, procedimientos, funciones y servicios públicos de su competencia y aseguren la participación ciudadana y vecinal. En este mismo artículo, pero en su fracción V, se otorga al Municipio la facultad de formular, aprobar y administrar la zonificación y planes de desarrollo urbano municipal; y participar en la formulación de planes de desarrollo regional, los cuales deberán estar en concordancia con los planes generales de la materia. De esta manera, queda perfectamente definida la facultad del Municipio para formular sus planes de desarrollo urbano municipal  con base en la Constitución de cada Entidad Federativa  y en las leyes emitidas por las legislaturas estatales.

 

Ahora bien, la Constitución Política del Estado de Guanajuato, en concordancia con la Constitución Federal, establece en su artículo 117 fracción II, inciso C la facultad de los Ayuntamientos de formular los Planes Municipales de Desarrollo que sean acordes con esta misma Constitución.

 

Derivado de la Constitución del Estado de Guanajuato, la ley reglamentaria en materia de planeación es la Ley de Planeación para el Estado de Guanajuato, que  establece en su artículo 4 que la planeación del desarrollo se instrumentará a través de los planes y programas establecidos en esta Ley, los cuales fijarán los objetivos, estrategias, metas, acciones e indicadores para el desarrollo del Estado, que tendrán los siguientes principios:

 

·       El fortalecimiento del Municipio libre, de la soberanía del Estado y del pacto federal.

·       La promoción del desarrollo integral del Estado y sus municipios con visión de  corto, mediano y largo plazo.

·       La consolidación del sistema democrático, impulsando la participación activa de la sociedad en la planeación y ejecución de las actividades de gobierno y la mejora continua de la administración pública estatal y municipal.

 

Lo señalado en la disposición referida, se materializa mediante lo dispuesto en el Artículo 24 de este ordenamiento que identifica los instrumentos con que contará el Sistema de Planeación, y en el inciso D se señala expresamente el Programa de Gobierno Municipal.

 

Ahora bien, una vez que se han fundamentado las atribuciones del Municipio en materia de planeación, es preciso señalar los órganos que están facultados para ejercer dichas atribuciones, que de acuerdo con el Reglamento de la Ley de Planeación para el Estado de Guanajuato, son el Ayuntamiento, el Presidente Municipal y el Consejo de Planeación del Desarrollo Municipal (COPLADEM).

 

De igual forma, la Ley Orgánica Municipal para el Estado de Guanajuato en su Artículo 76 fracción I inciso d) señala que es atribución del Ayuntamiento en materia de gobierno y régimen interior fijar las bases para la elaboración del Programa de Gobierno Municipal y en su oportunidad, aprobarlo, evaluarlo y actualizarlo. El Programa de Gobierno será sometido a la aprobación del Ayuntamiento dentro de los primeros cuatro meses de su gestión; tendrá una vigencia de tres años y deberá ser evaluado anualmente.

 

El Título Quinto Capítulo II del mismo ordenamiento se regula la Planeación del Desarrollo Municipal y se define que la planeación constituye la base de la Administración Pública Municipal y en seguida se definen los instrumentos de planeación con los que cuentan los municipios en materia de planeación y que consisten en:

 

·       Plan Municipal de Desarrollo;

  • Programa municipal de desarrollo urbano y de ordenamiento ecológico territorial;
  • Programa de Gobierno Municipal.
    •   Programas derivados del Programa de Gobierno Municipal.

 

De conformidad con los ordenamientos ante citados, el Programa de Gobierno Municipal debe ser congruente con el Plan Municipal de Desarrollo ya que deberá asegurar su cumplimiento a través de los objetivos, metas y estrategias que servirán de base para que las entidades de la Administración Pública Estatal realicen las actividades que corresponden a sus atribuciones.

 

Por su parte el Reglamento de Planeación para el Desarrollo Municipal para el Municipio de Celaya, en sus artículos 3 y 4 define con una mayor precisión los órganos que participarán en la planeación municipal y las atribuciones que corresponden a cada uno de ellos en el Municipio de Celaya, el H. Ayuntamiento y el COPLADEM. Así mismo, define en su artículo 2 la planeación municipal como  el proceso que orienta e impulsa a la sociedad a lograr los objetivos económicos, sociales y culturales contenidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guanajuato, la Ley de Planeación para el Estado de Guanajuato y la Ley Orgánica Municipal.

 

 

Por último, en el Reglamento del Instituto Municipal de Investigación Planeación y Estadística (IMIPE), además de los órganos señalados con atribuciones en materia de planeación en el ordenamiento antes citado, otorga al IMIPE la facultad de coordinar la elaboración del Programa de Gobierno junto con las dependencias y entidades de la Administración Pública Municipal que coadyuvarán en su formulación y participará también como asesor el COPLADEM. 

Filosofía política del Gobierno Municipal

FILOSOFÍA POLÍTICA DEL GOBIERNO MUNICIPAL.

          La Filosofía Política que se integra en este documento y que se establece como marco para la integración de todas las propuestas del Programa, tiene su origen en las aportaciones de regidores y funcionarios talleres de integración del Ayuntamiento y del Gabinete y en los talleres de Prospectiva y Planeación Participativa que se llevaron a cabo en el marco del proceso de integración del Programa.

 

Por principio de cuentas, se establece un marco de valores que regirá la actuación tanto de los ediles como de los funcionarios públicos integrantes del Gabinete, mismo que se señala a continuación:

 

 

VALORES.

 

El consenso de las propuestas giró en torno al siguiente marco de valores.

 

·       Honestidad

·       Respeto

·       Tolerancia

·       Humildad

·       Amor

·       Lealtad

·       Justicia

·       Responsabilidad

·       Congruencia

·       Compromiso

·       Transparencia

·       Trabajo en equipo

·       Empatía

·       Eficiencia

·       Confianza

 

 

MISIÓN.

 

En cuanto a la integración de la Misión del Gobierno Municipal, dentro de las diversas propuestas y elementos de Misión, se consideró esta como la más apropiada:

 

“Una administración municipal cercana con la población, sensible a sus necesidades, eficaz en el manejo de sus recursos. Que propicia el desarrollo integral de sus habitantes y administra los recursos públicos con justicia y transparencia”

 

 

VISIÓN.

 

 

En cuanto a la visión, las aportaciones planteadas en los ejercicios referidos se sintetizaron y se señalan en cada uno de los ejes temáticos, ya que se considera conveniente organizarlos de acuerdo con la estructura del Programa de Gobierno.

Metodología y estructura del Programa de Gobierno

METODOLOGÍA Y ESTRUCTURA DEL PROGRAMA DE GOBIERNO.

          La integración de un Programa de Gobierno es el resultado de un proceso sistematizado de recogida y análisis de información, obtenida mediante la instrumentación de diversos mecanismos que, para este caso particular, observa dos principios fundamentales: la participación ciudadana en la detección de necesidades y demandas, así como el análisis técnico de las propuestas para convertirlas en políticas, programas o acciones específicas del Gobierno Municipal.

 

Siendo así, se instrumentaron los siguientes mecanismos de participación en los que desde una perspectiva dialógica, se presentaron diversas propuestas tanto de la población urbana como rural.

 

        20 Talleres de Prospectiva y Planeación Participativa. Estos talleres se realizaron bajo la metodología de Diseño Dialógico Estructurado.

  • 14 Talleres con integrantes del Ayuntamiento y titulares de las dependencias y entidades de la Administración Pública Municipal.
  •  6 Talleres de los consejeros ciudadanos de las comisiones del COPLADEM.
  •  8 Foros Ciudadanos Participativos. Estos foros se realizaron conforme a la metodología de World Café.
  •  4 en zona urbana.
  •  4 en zona rural.

        1 Foro Participativo con los consejeros ciudadanos de las comisiones urbana y rural. Este foro se realizó conforme a la metodología de World Café.

        1 Foro Ciudadano Virtual. Este foro se integró como un blog participativo en el que se presentaron propuestas considerando problema-solución en temas definidos, pero promoviendo el diálogo entre los participantes del Foro

 

La metodología empleada en los Talleres de Prospectiva y Planeación permitió construir a través del diálogo estructurado una visión colectiva del futuro deseado, consensándose y priorizando las características que perfilaron ese futuro. A partir de aquí los participantes identificaron y priorizaron los problemas u obstáculos que impiden lograr el futuro deseado y mediante la construcción de mapas de agravamiento se establecieron las relaciones de mutuo agravamiento y de jerarquización de los problemas. El último ejercicio consiste en la integración de propuestas de solución priorizadas y a través de la construcción de mapas de superposición, establecer las relaciones con los problemas. Con estos elementos se estableció un marco para la construcción de políticas públicas que orientó la integración de propuestas concretas de líneas estratégicas, objetivos, estrategias y acciones concretas.

 

Por su parte, la metodología empleada para los foros ciudadanos participativos, World Café, permitió que la participación heterogénea de ciudadanos en los foros resultara en la construcción colectiva de imaginarios a partir del manejo de símbolos sencillos a través de los que se identificaran las aspiraciones o anhelos de la comunidad, así como sus problemas o necesidad y a partir de ello que construyeran soluciones concretas.

 

Teniendo como marco las propuestas planteadas en estos mecanismos participativos, se integraron Grupos de Trabajo con el equipo asesor y funcionarios de las dependencias y entidades de la Administración Pública Municipal, en los que dichos planteamientos se fueron concretando en líneas estratégicas, objetivos, estrategias, acciones y metas específicas, durante la primera etapa que concluye con la presentación del presente documento.

 

En el siguiente Cuadro se señalan cuantas propuestas se presentaron y cuantos participantes hubo en cada uno de los mecanismos señalados.

 

Todo el proceso ha sido realizado en una plataforma informática, que ha permitido la debida sistematización del proceso y el seguimiento de todas las propuestas en su integración y valoración técnica. Cada propuesta cuenta con una identificación del problema, justificación para atenderlo, identificación del a población objetivo, delimitación del área territorial de impacto, análisis, diagnósticos o estudios que permitan conocer mejor el problema, identificación de actores involucrados en el problema y su solución, resultados o situación esperable de la intervención o solución, estrategias para solucionarlo, acciones y metas, entre otros elementos de análisis.

 

Todas las propuestas de líneas estratégicas, objetivos, acciones y metas, fueron evaluadas mediante un instrumento de evaluación de política pública que aplica 18 items que evalúan su viabilidad presupuestal, viabilidad técnica e impacto social.

 

Es importante señalar que las propuestas de este Programa de Gobierno fueron alineadas con los siguientes referentes instrumentos públicos de planeación:

 

        Plan Nacional de Desarrollo 2012-2018.

        Programa de Gobierno del Estado de Guanajuato 2012-2018.

        Plan Estatal de Desarrollo Guanajuato Siglo XXI+35.

        Plan Municipal de Desarrollo del Municipio de Celaya 2012-2037.

 

Para el análisis y alienación de los contenidos de estos instrumentos de planeación, se partió de un enfoque axial, siendo el eje el Programa de Gobierno del Municipio de Celaya, al que se alinean los contenidos de los otros instrumentos y de lo que se puede señalar que existe una alineación de alrededor de 90%, siendo la excepción aquellos temas y propuestas correspondientes a atribuciones exclusivas de cualquiera de los órdenes de gobierno y que por lo tanto, no pueden concurrir las acciones, aunque en muchos casos resultan complementarias.

 

En cuanto a la revisión del cumplimiento del Programa de Gobierno 2012-2015, se revisaron aquellas políticas y acciones que resultaron convenientes para darles continuidad e incorporarlas en el presente Programa de Gobierno.

 

Adicionalmente, se consideraron las propuestas planteadas en los siguientes referentes de Planeación del ámbito privado, presentadas por organismos e instituciones:

 

        Destino Oír tu Voz.

        Propuestas del Consejo Coordinador Empresarial de Celaya.

        Propuestas de CANCINTRA Celaya.

 

Por último, fueron incorporadas al análisis las propuestas y demandas recibidas en campaña y reflejadas en el documento Celaya Amable del Alcalde Ramón Ignacio Lemus Muñoz Ledo.

 

 

Tomando en consideración todo lo anterior y de conformidad con lo establecido en la normatividad aplicable referida en el apartado de Fundamento Jurídico del Programa de Gobierno, éste se integra por los siguientes componentes estructurados en la secuencia lógica que se señala en la ilustración.

 

Adicionalmente, cada Eje Temático cuenta con una breve Introducción descriptiva del tema, un Análisis Situacional en el que se toman en consideración algunos de los factores más relevantes que determinan el entorno del Municipio en el tema particular, los problemas o necesidades detectadas expuestas por los participantes de foros y talleres y una Visión del tema perfilada con las características del futuro deseado que sintetiza la prospectiva planteada en el proceso.

 

La Transversalidad del Programa se garantiza a través de dos elementos: la acción coordinada de las dependencias y entidades de la Administración Pública Municipal en la ejecución de los objetivos, acciones y metas del Programa, así como la integración de Agendas Transversales en algunos temas estratégicos de la actuación del Gobierno Municipal, mismos que señalan a continuación:

 

        Combate a l pobreza y la marginación.

        Atención a Grupos Vulnerables.

  • Género.
  • Adultos Mayores.
  • Personas con Discapacidad.
  • Jóvenes.
  • Niños y Adolescentes.

        Prevención social de la violencia y el delito.

        Infraestructura para el Desarrollo.

        Desarrollo Rural.

        Medio ambiente.

 

Por último, en la siguiente etapa del proceso, que continúa después de la Aprobación del Programa de Gobierno del Municipio de Celaya para el período 2015-2018 por parte del H. Ayuntamiento, se integran los presupuestos y se programan las acciones y metas para su concreción durante los tres años de Gobierno y se integran en el Sistema de Indicadores y los Tableros de Control mediante los cuales se dará seguimiento y evaluará el cumplimiento del Programa de manera dinámica, es decir, permanente y oportunamente, con el propósito de identificar la efectividad de la acción de Gobierno.

 

 

Así mismo, se identifican las Unidades Responsables (UR) y las relaciones de coordinación que se deben observar para el cumplimiento de los objetivos, acciones y metas del Programa, determinándose de esta manera las responsabilidades específicas de cada dependencia y entidad de la Administración Pública Municipal en la ejecución, seguimiento y evaluación del cumplimiento del Programa, a través de la Plataforma de Programa de Gobierno durante los tres años.

Cartera de Proyectos de Inversión

CARTERA DE PROYECTOS DE INVERSIÓN.

Este Programa de Gobierno tiene como principio fundamental destinar los recursos públicos hacia la atención de la población en sus necesidades más importantes como la salud, la educación, deporte, seguridad pública y los servicios básicos de agua, drenaje y alcantarillado, alumbrado público y electricidad, que inciden de manera directa en el fortalecimiento de su bienestar y calidad de vida, así como para obras de infraestructura vial que faciliten la movilidad de las personas de manera segura y eficiente.

 

Es por ello que nos proponemos gestionar todas las acciones necesarias para financiar este ambicioso Programa de Inversión, que contempla una serie de acciones de alto impacto en los rubros señalados en el párrafo anterior y que sin lugar a duda contribuirán a fortalecer el bienestar y la calidad de vida de los celayenses, principalmente en aquellos polígonos de población que viven en condiciones de pobreza y rezago social.

 

 

RESUMEN DE PROYECTOS DE INVERSIÓN

 

(Cifras en millones de pesos)

Mensaje del Presidente Municipal

MENSAJE DEL PRESIDENTE MUNICIPAL.

El Programa de Gobierno 2015-2018 que hoy tienen en sus manos, es el resultado del esfuerzo conjunto entre sociedad y gobierno que se plasma aquí y que contiene los anhelos y expectativas de una sociedad comprometida y participativa y de un gobierno abierto, cuyo propósito no es otro sino generar las condiciones para hacer posible el gran sueño compartido de un Celaya mejor.

 

Nuestro compromiso se encuentra centrado en las personas y en su bienestar. Queremos un Celaya seguro y trabajaremos incansablemente para proteger la integridad de las personas y crear un entorno de paz y tranquilidad para todos.

 

Seremos un gobierno cercano a la gente, honesto y eficiente que ofrezca soluciones oportunas a las demandas ciudadanas con una visión de proximidad social.

 

Queremos un Celaya con desarrollo humano y social enfocado en ampliar la cobertura de salud, contar con educación de calidad acorde a la economía del conocimiento en la que estamos inmersos, e impulsar la cultura y el deporte con acciones permanentes que contribuyan a la reconstrucción del tejido social.

 

Queremos un Celaya con más y mejor infraestructura, que cuente con espacios públicos dignos en colonias y comunidades que la población se apropie e involucre en su preservación. Con vialidades que permitan la movilidad eficiente y segura.

 

Queremos un Celaya Sustentable, comprometido con el medio ambiente. Responsable con el uso y explotación de sus recursos naturales, que genera conciencia de empatía hacia todas las especies, que impulsa la industria verde, las fuentes alternativas de energía y trabaja en pro de una cultura ambiental.

 

 

Estamos comprometidos con el desarrollo de las familias, con más y mejores oportunidades de empleo para para las mujeres y jóvenes. Celaya Amable con el desarrollo económico de sus habitantes. Con una mejor economía para las familias celayenses.

 

Son muchos los sectores que participaron en este valioso proyecto y a todos ellos agradecemos sus aportaciones y la confianza depositada para generar este Programa de Gobierno que, sin lugar a dudas, contribuirá para la construcción de un Celaya en el que las personas sean el propósito final del quehacer público.

 

Hoy, podemos encarar con confianza el futuro y los desafíos por venir.

 

 

Sabemos que no será sencillo, sin embargo, la ruta es clara. El camino se encuentra frente a nosotros y su fortaleza estriba en que fue trazado con la participación de los ciudadanos con base en el gran acuerdo que tenemos como sociedad: la construcción de un municipio donde las personas puedan realizarse plenamente y encontrar oportunidades de desarrollo.

 

Donde juntos, sociedad y gobierno, avancen con pasos firmes, donde el diálogo sea instrumento para compartir las ideas y visión para proyectar un futuro común, el Celaya Amable que queremos para cada uno de los celayenses.

 

 

 

Ing. Ramón Ignacio Lemus Muñoz Ledo

 

Presidente Municipal

Municipio

Nuestra historia

Denominación: Celaya

Toponimia: Del vasco Celai, la cual derivó a Zalay y Zalaya: tierra llana, el prado, la pradera, el pastizal.

Fecha de fundación: 1 de enero de 1571

Escudo de armas de Celaya, Guanajuato

El campo del escudo es un óvalo, como corresponde a un estado, región o reino, y está enmarcado dentro de una orla que ostenta como adorno cinco carcajes de flechas, en símbolo de las cinco tribus chichimecas sometidas: nahuas, copuces, guachichiles, otomíes y guamares.

El campo está dividido transversalmente en tres franjas de colores: azul -realeza y majestad-, blanco -inocencia y pureza-, rojo -dignidad, poder y soberanía. En el cuartel azul, que es el superior, está ocupando el centro la imagen de la Purísima Concepción, patrona de la ciudad; a su lado derecho luce dorada la cifra o acrónimo de la corona de Felipe IV, en memoria de haber sido este rey quien concedió a Celaya el título de Muy Noble y Leal Ciudad; y a la izquierda de la imagen de la Virgen se ve una cueva, recordándonos que el título se obtuvo por mediación del virrey Francisco Fernández de la Cueva, Duque de Alburquerque. El campo blanco, que es el de en medio, tiene un árbol frondoso (mezquite) que cobija a varias personas, entre las que se ve a un religioso, probablemente de la Orden de San Agustín. Este cuartel o franja es la representación de la fundación de la villa, el 1 de enero de 1571, y de los primeros pobladores (más de treinta) que se reunieron allí para hacer el reparto de solares y tierras bajo la sombra del hermoso mezquite. Finalmente, en el campo rojo, que viene a ser el inferior, hay una divisa escrita en latín, que dice: “de fortidulcedo”, la cual, en romance y haciendo la traducción literal, quiere decir: la dulzura del fuerte, en referencia inequívoca, al capítulo XIV, versículo 14, del Libro de los Jueces, donde se lee: “De fortiegressaestdulcedo”. “De lo fuerte brotó la dulzura”, hablando del legendario Sansón cuando mató a un león y, tiempo después, en las fauces de la bestia encontró un panal de miel. En la divisa de nuestro escudo, por imperatoria brevitas, o sea por abreviarlo, está suprimido el verbo latino “egressaest”, salir, brotar. Y su traducción, por ser una forma de ablativo, es en singular y no en plural: de fortidulcedo: la dulzura de lo fuerte, o la dulzura del fuerte, como ya lo conocemos.

Abajo están dos brazos desnudos, rindiendo sendos arcos, en una actitud simbólica de la sumisión de los indígenas al poderío español.

Orografía

Celaya está situada en la extensa planicie del Bajío, próspera y dilatada región a la que, por su fecundidad y magnífica producción de cereales, se le ha llamado con razón “El granero de la República”. Cruzan su territorio los ríos Apaseo y Laja. Las llanuras cuaternarias que lo forman se encuentran a una altura media de 1,700 metros sobre el nivel del mar, y en su subsuelo abundan los depósitos de gruesas capas de materias volcánicas, las cuales seguramente fueron acarreadas por turbulentas corrientes hace millones de años.

Por sus aguas termales, el municipio muestra el vulcanismo intenso que tuvo lugar entre los paralelos 18 y 22, durante la época terciaria, el cual vino a determinar en esta parte del país, como en muchas otras, la formación de un típico relieve plutónico. La erosión pluvial ha formado en el valle grandes mantos de sedimentos que son propicios a la fertilización del terreno, en el que crecen multitud de ejemplares arborescentes: ahuehuetes (sabinos), huizaches, mezquites, pirules, zapotes, fresnos, sauces, cazahuates (palos bobos), nopales, granjenos, tepeguajes, sicuas y tepames.

También esos mismos sedimentos han contribuido a la formación de gran número de rocas de naturaleza metamórfica y calcárea, que se pueden industrializar, haciéndoseles objeto de una calcinación adecuada, para obtener así cal viva. La esencia del origen volcánico de Celaya haceque se preste admirablemente para las siembras y plantaciones; y hasta las tierras alzadas o pedregosas que se encuentran en las faldas de los cerros (la Gavia, Jáuregui y el de los Huesos), poseen una delgada capa de humus o tierra vegetal, que permite el maíz de temporal, el frijol, el garbanzo y el trigo, aunque a últimas fechas la gente del campo prefiere emigrar a los Estados Unidos. Con todo, aquí hay profusión de cereales de muy buena calidad, así como higos, duraznos, membrillos y uvas; además de alfalfa, chile y una gran variedad de legumbres que se cultivan y se dan de manera sorprendente.

Historia de Celaya

En el período comprendido entre los años 1568-1569, los indomables chichimecas, alzados contra la Corona, atacaron Comanja y asesinaron sin piedad a todos los españoles allí residentes, salvándose nada más el presbítero Juan de la Cuenca y un seglar de nombre Juan de Sayas, que lo acompañaba en sus labores de evangelización por los llanos y colinas donde más tarde sería la Villa de León. Después, en 1570, desplazándose de estas regiones hasta Xilotepec, estos guerreros aborígenes incursionaron peligrosamente por el Atlayahualco (parte del Bajío), territorio abundante de lagos y manantiales entre Querétaro y el río Laja, obligando al virrey a que urgiera al Ayuntamiento de la capital para que equipara un ejército, el cual saliera a someterlos y castigarlos. Andrés Cavo, historiador religioso de la Compañía de Jesús, muy apegado a la verdad, sostiene que el propio virrey de la Nueva España, Don Martín Enríquez de Almanza, encabezó sus huestes y llegó hasta el lugar donde actualmente se levanta la ciudad de Celaya, razón por la que, el 12 de octubre de 1570, ordenó que se fundara una villa y se poblara con algunos vecinos de lo que hoy conocemos como Apaseo el Grande, más los que habían puesto ya sus fincas y sus amores en los alrededores de una aldea otomí llamada Nattahí (actual barrio del Zapote).

Dicho mandamiento fundacional se efectuó el 1 de enero de 1571, bajo un frondoso mezquite de aquella antigua aldea a la que los españoles denominaban Pueblo de la Asunción, ubicada entre el río de San Miguel o Río Laja y la boscosa propiedad de un acaudalado encomendero de nombre Juan de la Requena. Cuenta la tradición, que, ese día primero de enero, los más de treinta o cuarenta hombres casados (vascos en su mayoría), con residencia fija allí como lo pedía el virrey, oyeron misa del Espíritu Santo, y tras haber comulgado y cantado el VeniCreatorSpiritu, procedieron a nombrar su Cabildo, el cual quedó encabezado los alcaldes: Domingo de Silva y Juan Freyre, quienes se manifestaron complacientes cuando los ahora religiosos franciscanos, el 18 de noviembre de 1573, le pidieron al virrey su anuencia para fundar un monasterio, lo cual les fue concedido un poco antes de que llegase a la villa el doctor Alonso Martínez, Juez Visitador, quien llevaba órdenes tajantes de repartir solares y tierras de cultivo entre los habitantes, que cada día eran más y todos ellos, el 8 de diciembre de 1574, apoyaron a los frailes en su deseo de trasladar la imagen de la Inmaculada Concepción al nuevo aunque todavía humilde templo franciscano.

En esos inicios de la villa ocurrieron muchos sucesos, como la epidemia del Matlazáhuatl, que en 1576 azotó a la población indígena. Y la Navidad del 25 de diciembre de 1577, cuando se bendijo la regia imagen de la Purísima Concepción, encargada de España por la familia del fundador Martín Ortega y su esposa Magdalena de la Cruz, para quedar entronizada en la parte superior del altar mayor, en espera de que llegase el año 1578, parta que se terminara la construcción de aquel primer edificio y se efectuara la solemne bendición tanto del templo como del convento. Y así continuó nuestro Celaya hasta 1634 en que se introdujo a sus callecitas y los hidrantes de sus plazas el agua del río de Apaseo y de la Laja y comenzó un florecimiento, que, el 4 de febrero de 1638, vio aparecer el Colegio de la Purísima, formado por los franciscanos, y el 20 de octubre de 1655, la villa se erigió en ciudad, con la denominación de Muy Noble y Leal Ciudad de la Purísima Concepción de Celaya, con todos los honores, privilegios, preeminencias y canonjías, lo cual no fue disfrutado por los frailes, los poderosos y crédulos de estas cosas, sino hasta que se cubrió el adeudo de dos mil pesos oro que el título había costado, lo cual ocurrió hasta el 7 de diciembre de 1658.

Historia del nombre de la ciudad de Celaya

Lingüísticamente, se tiene razón de escribirlo con “c”, casi tanta como –por algún probable error ortográfico- hacerlo con “s” o “z”, porque desde el principio así fue, así ha sido y así será. Las faltas de ortografía de aquellos tan ignorantes como rudos amanuenses no disculpan la terquedad de los de ahora, entre los cuales hubo uno que, incluso -en su afán de ser notable- llegó a ubicar el reino de Vizcaya ¡en las montañas de los alrededores de Sevilla! (Andalucía), todo por darle patria y lugar a un oscuro juan de cueva, quien fuera secretario de gobernación del virrey Martín Enríquez de Almanza, confundiéndolo con el gran poeta juan de la cueva, sevillano, que estuvo en México, no como funcionario público, sino de visita, un poco antes de que don Martín y el homónimo secretario partieran hacia el Perú, dejando el gobierno en manos de Lorenzo Suárez de mendoza, conde de la Coruña.

En ocasiones, lo payo, lo provinciano o lo mal informado en materia idiomática, hace caer a las personas en exabruptos y en excesos que sólo hablan de su buena fe (como es el caso de la traducción de la divisa de su escudo, la cual creen que viene del italiano y que significa, en plural, “de los fuertes es la dulzura” (sic). La verdad es que Celaya por siempre tuvo fincado el edificio de su origen en el vasco Celai, que significa prado, campo, pradera o pastizal, y de allí proviene la palabra Celaya, así, con “c”, la cual tuvo algunas variantes ortográficamente mal escritas por quienes en aquellos momentos se hallaban más entretenidos en las armas que en las letras: Zelay, Selai, Selaya, Zalaya, Zelalla, Selalla, etc. Pero, a su vez, esta Celai vasca pudo haber partido desde el latín celar celare: vigilar un prado, guardar, encubrir, ocultar, de donde se derivaron palabras como cela (camilo José cela), celadilla, celador, mismas que por su cuenta le hacen honor al cel de los celtas, pueblo invasor llegado a la península ibérica en el siglo 1 antes de cristo, en el norte, donde precisamente son las provincias vascongadas, y el latín -al arribo del imperio romano hasta aquella latitudes- arrasó con todo: religión, arquitectura, usos, costumbres, modas, modos y las mismas lenguas, absorbiendo estilos, modelos, formas, culturas y palabras. ¿Quién no nos dice que inclusive la palabra cielo, de coelum, coeli, pronunciado cel-um, cel-i, no venga desde allá? ¿O es que acaso el cielo no es un campo raso? ¿Una llanura, un prado, un pastizal etéreo donde pacen las nubes y los sueños? Una vez iluminada un poco esta raíz, digamos que la familia del poeta español Gabriel Celaya mantuvo y ha conservado adecuadamente el apellido de su estirpe. Y que el resto de los vocablos que comparten esta historia, de larga data ya, se han sostenido en la correcta ortografía: celain, celayen, celagarán, celaya, celacoechea, celachea, celaeta, celaicoa, celayeta, celaender, celaga, celandieta, celarain, celayaran, celayarran, celayandía, celayanda, celayandra, celayondo, celhabe (de cel: pastizal –celta- y habeus: tener -latín-), celimendi, por mencionar sólo algunos.

Soneto

Del lejano caudal, del vago abismo

donde el cosmos troquela su lenguaje,

caminó tu palabra, el albo traje,

el verbo que se viste de sí mismo.

De aquellos viejos celtas, de aquel sismo,

emprendiste, Celaya, el largo viaje,

trayendo la llanura en tu equipaje

y la “C” celestial de tu bautismo.

El cielo, patrimonio del idioma,

que es la esencia solar de tu estructura,

a tu nombre limpísimo se asoma.

Bebe con c la “C” de tu hermosura:

agua, campo de flores y paloma,

abrazo de celeste arquitectura.

Historia de la fundación de Celaya

La ciudad fue fundada sobre un poblado indígena llamado Nattahí, que en lengua otomí significa debajo del mezquite o a la sombra del mezquite; varios españoles de las villas de Apaseo y Acámbaro, allí se instalaron para surtir a los viajeros. Estos primeros españoles llamaban a la comarca el mezquital de los Apatzeos. El epicentro de construcción para la ciudadela fue el convento grande de san francisco y el posterior establecimiento de las casas reales en la plaza de armas. Más tarde las haciendas circundantes, con la ayuda de los afluentes de los ríos Apaseo y san miguel, se volvieron importantes productoras de maíz, trigo, chile, pimiento, vid y magueyes para las ciudades mineras de Guanajuato, Zacatecas y San Luis Potosí, cuya ruta era paso obligado. Los viajeros y habitantes españoles del asentamiento, eran víctimas de constantes ataques indígenas, por lo que el entonces virrey de la nueva España, Luis de Velasco, expidió en 1551 una cédula para que se instalara una guarnición que sirviera de protección a los intereses de la corona. A pesar de la guarnición, la frecuencia de los ataques a los viajeros, que llevaban los metales preciosos a la capital, obligó al virrey don Martín Enríquez de Almanza a venir personalmente para organizar la defensa de los viajantes. Fue en esta visita cuando los españoles asentados le solicitaron que fundara una villa con el nombre de Nuestra Señora de la Concepción de Zalaya, y él expidió una cédula para tal fin el 12 de octubre de 1570. No obstante, debido a ciertas diferencias entre los españoles vecinos, la cédula no se cumplió sino hasta el 1 de enero de 1571, quedando la ciudad bajo la protección de la purísima concepción. Después de los agustinos, los evangelizadores franciscanos se volvieron de vital importancia para el desarrollo de la villa, aportando el panteón, la huerta popular, la enfermería, el noviciado, el claustro y el “colegio de la purísima concepción” que es una de las instituciones antecedentes a la Real y Pontificia Universidad de México, al tiempo que se edificaban el templo de San Francisco, el Templo de la Tercera Orden, el Templo de Nuestra Señora del Pilar, el Templo de la Señora del Cordón, la Capilla de los Dolores y los Espacios Públicos, hoy localizados en el centro histórico. En 1597 la orden de los carmelitas legó a la villa su convento y templo. En 1609 se establecen definitivamente los agustinos al sur de la ciudadela, fundando también su propio convento y templo. En 1623 con la construcción de un templo dedicado a nuestra señora del tránsito y un hospital de curaciones, se establecen los monjes juaninos en la villa. Casi un siglo después, el 10 de octubre de 1655, a la villa conocida y nombrada en los informes reales del virreinato como Zelaya o Celaya, se le concedió la real autorización para poseer el título de muy noble y leal ciudad con derecho a blasón; sin embargo, el título no se confirmó por el rey Felipe IV, sino hasta el 7 de diciembre de 1658, después de pagar adeudos pendientes. Fue hasta 1719 que los jesuitas vienen a la entonces ya ciudad de Celaya, estableciendo el templo y convento de la compañía de Jesús, hoy destruidos, e instruyendo a los labradores en mejores técnicas para el cultivo de la vid. En 1724 en la alameda se erige el santuario de la virgen de Guadalupe.

La independencia en Celaya

Al iniciar el movimiento independentista, la ciudad recibió a don miguel hidalgo, días después de proclamar el 16 de septiembre de 1810 el grito de dolores. La muchedumbre o ya ejército llegó a los alrededores de Celaya el día 20 de septiembre de 1810, acampando en los terrenos de la hacienda de Santa Rita, sitio donde actualmente se encuentra la empresa de laboratorios Senosiain. Tras una rápida visita a Apaseo, mandó una carta al cabildo celayense, pidiendo su incondicional rendición, haciendo notar que tenía bajo su custodia a 70 españoles y que si no se rendía la ciudad, los pasaría a degüello. La ciudad fue tomada pacíficamente el 21 de septiembre, en las primeras manifestaciones de aquel gran ejército insurgente. En el mesón de Guadalupe, que todavía se encuentra en el Centro Histórico de la ciudad, fue hospedado Hidalgo, desde donde organizó a su gente. El 22 de septiembre fue nombrado “capitán general del ejército insurgente”. Ignacio Allende, “teniente general” y capitanes y mariscales los demás. Fue entonces cuando se prepararon para salir de Celaya para la toma de Guanajuato. Pese a que Celaya fue ocupada por los insurgentes, el ejército realista, a nombre del Virrey, recuperó la ciudad y depositó una guarnición para reprimir posibles brotes independentistas.

Municipio

Comunidades

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  9. Gasca
  10. Jáuregui
  11. Juan Martín
  12. La Aurora
  13. La Concepción
  14. La Cruz
  15. La Esperanza de Yustis
  16. La Laja
  17. La Luz
  18. La Machuca
  19. La Palmita de San Gabriel
  20. La Trinidad
  21. Los Aguirre
  22. Los Álamos
  23. Los Huesos
  24. Los Mancera
  25. Michinelas
  26. Ojo Seco
  27. Plancarte
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  31. Rincón de Tamayo
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  33. San Antonio de Espinoza
  34. San Antonio Gallardo
  35. San Cayetano
  36. San Elías
  37. San Isidro de Elguera
  38. San Isidro de La Concepción
  39. San Isidro de Trojes
  40. San Isidro del Palmar
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  43. San José el Nuevo
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  45. San Lorenzo
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  52. Santa María del Refugio
  53. Santa Teresa
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  55. Tenería del Santuario
  56. Tres Puentes
  57. Yustis
  58. Jofre
  59. La Almanza
  60. El Saúz de Villaseñor
  61. Santa Rosa de Lima
  62. El Puente
  63. El Puesto
  64. Nuevo Porvenir
  65. Silva